12 Junio 2017

E.R.E

Publicado por maviles en General - (Deja un comentario)

 

Estafa Reservada para las grandes Empresas

(consentidas por el Estado)

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“Políticos cómplices del fraude de los ERE y otras prácticas aceptadas para aligerar lastre laboral, políticos neoliberales que coinciden con los intereses de grandes lobbies, que luego son fichados con interesantes nóminas , sin incompatibilidades con el dinero que reciben por haber estado aunque sea un tiempo escaso en cargos públicos…”

 

Todos los que seguís este blog, sin excepción recordáis que las noticias que cada día nos daban antes de la existencia de internet eran titulares de primera; se les prestaba atención y nos invitaban a reflexionar sobre lo acontecido. Desde la llegada de internet a nuestras vidas, no solo ha cambiado el grado de impacto de las noticias sino que con el exceso de información nos lleva o a no tener información fidedigna o a conocer de forma extraordinaria como se gestan los mayores atropellos sociales que tanto nos afectan aunque siempre hay un político que nos viene a decir que todo está bajo control y que para salvar nuestras vidas siempre  estará el gobierno.

Por ser el caso más reciente y sonado, hace escasas fechas hemos podido conocer la compra del Banco Popular por el Santander por el simbólico precio de un euro, lo que ha supuesto no pocas alarmas sociales (especialmente para los accionistas); claro que el político sale y nos dice que tenemos suerte por no tener que soportar la sociedad la quiebra de un Banco que hasta hace poco era uno de los baluartes de sostén del sistema financiero español, un banco previamente testado por los organismos correspondientes de la UE sin que ni tan siquiera encendieran la más mínima de las alarmas.

Jubilaciones multimillonarias de sus ejecutivos, contra la pérdida del dinero de accionistas; trabajadores que se verán sometidos a tensiones impredecibles (ahora comenzará la depredación del vencedor sobre el vencido por su tejido social). Una vez más la banca en España hace gala de su mala fama (un sector que representa un mal necesario en nuestras vidas) y que hemos visto como el director del Banco pasó de ser una persona cercana, a prácticamente no existir o estar envuelto de una maraña de obligaciones y tensiones lejos del rigor y análisis que antes se exigía y que ahora se ha cambiado por los ratios de programas que miden los riesgos sin conocer a las personas ni a las empresas.

El Banco Popular no hace mucho inició un ERE que afectó a casi tres mil trabajadores, un expediente de regulación de empleo que supuso traumas y salidas en muchos casos de la vida laboral a temprana edad pactando ingresos de por vida con el apoyo económico del Estado. Por otro lado están propugnando gobiernos y pensadores acomodados que lo mejor para los trabajadores es ampliar los años laborales y con ello retrasar la edad de jubilación; podemos ver contradicciones por todos lados, un auténtico dislate, porque cuando interesa, jubilarse a los cincuenta años se tiene por conveniente y cuentan para cuadrar los números con el subsidio de desempleo; en otros casos hay que aguantar aunque se llegue al trabajo con muletas por la avanzada edad.

Ahora afrontará el Banco Santander la “integración” de la estructura laboral del Popular con la consiguiente “purga” que terminaremos pagando todos los ciudadanos.

Los requisitos para que el ERE se puede llevar a cabo son interpretados libremente por grandes empresas (siempre son los mismos) del sector eléctrico, del sector financiero, telecomunicaciones etc. interpretación interesada de las normas con el silencio de las autoridades laborales, despidos encubiertos, que se cofinancia vía prestaciones y subsidios, bajas incentivadas para acogerse a subvenciones que restan recursos públicos sin esconderse lo más mínimo y sin que los sindicatos (primeros interesados) denuncien este fraude de ley, porque en todos los casos se pacta entre empresas y representantes de los trabajadores.

Los sindicatos suelen referirse a este tipo de soluciones como salidas no traumáticas ni para la empresa ni para el trabajador y siempre se olvidan que todo ello es traumático, y mucho, para los recursos públicos y los ciudadanos que mantienen el sistema.

A las grandes empresas no se les controla, y si les sanciona son con multas insignificantes para la tropelía que una y otra vez hacen cambiando a personas que aun les quedan años de trabajo para llegar a la edad de jubilación legal, pero que los ponen a disfrutar de los “lunes al sol” con el bolsillo cubierto contra los presupuestos nutridos por nuestros impuestos. Después contratan a becarios y jóvenes en prácticas que mal viven, pero pueden anotar en su CV que han estado en estas empresas, una indignidad.

Políticos cómplices del fraude de los ERE y otras prácticas aceptadas para aligerar lastre laboral, políticos neoliberales que coinciden con los intereses de grandes lobbies, que luego son fichados con interesantes nóminas , sin incompatibilidades con el dinero que reciben por haber estado aunque sea un tiempo escaso en cargos públicos, ellos se preparan sus leyes para mejor vivir y entre unos y otros se arreglan de la mejor forma contra el interés del ciudadano que no solo no goza de esos privilegios sino que tienen que pagar los retiros dorados de tuercebotas que su mejor patrimonio es callar lo que del político de enfrente conocen. Son mercenarios al servicio de intereses empresariales.

El artículo 51 del Estatuto de los trabajores está lleno de buenas intenciones para el trabajador, pero al final los que ganan en todo esto son las oligarquías del Estado.

Ni causas económicas, ni técnicas ni organizativas, puro fraude cuando de grandes empresas se trata, no es necesario que se produzcan pérdidas reales, con que estén previstas es suficiente, puro fraude que erosiona la economía; políticos que solamente coinciden con los intereses empresariales; conocidas empresas tecnológicas que apenas pagan impuestos pese a generar miles de millones de beneficios y que declaran los beneficios dónde los impuestos están más bajos en lugar de declararlos dónde se generan; partidos políticos que se les llena la boca de ciudadanía y les importamos un auténtico bledo y a quienes nos dan las migajas de nuestro esfuerzo para que la cuerda no se rompa.

Al socaire de la crisis económica con una tasa de paro de al menos el 50% de los jóvenes de menos de veinticinco años se publicó la Ley 3/2012 de medidas urgentes para la reforma del mercado laboral; ciudadanos que se agarran al subsidio de desempleo como única tabla de salvación y que en muchas ocasiones no tienen mayor oportunidad de reincorporarse al mercado laboral. La duración media del subsidio de desempleo según la OCDE fue de 14,8 meses y las empresas juegan con el tiempo de subsidio  como pago complementario a su acuerdo de despido y por cuenta del Estado.

Estamos ante una política económica voraz basada en la especulación, la insolidaridad fiscal. Crisis ética, social, política, económica, medioambiental, alimentaria….todo crea una sociedad decadente aunque esforzada que ve irrealizable la profunda y necesaria renovación de los partidos políticos, de sus funciones y capacidades.

En los preliminares de la citada Ley se indica que ¡la gravedad de la situación económica y del empleo exigía adoptar una reforma que proporcionara a los operadores económicos y laborales un horizonte de seguridad jurídica y confianza!, filosofía para el espíritu de quien deja de trabajar con el beneplácito de los oligarcas y Administración.

Y toda esta juerga la pago yo…..y seguramente tu.

 

Mariano Avilés. jurista – junio 2017